domingo, 19 de julio de 2026

LionelMessi; "LO DE LA FOTO ES UNA LOCURA".


El viernes 17 de julio del año 2026 el capitán de la Albiceleste habló durante un evento organizado en Nueva York en el Fanatics Fest previo a la final, en el que participó junto a su compañero Emiliano Martínez, al técnico Lionel Scaloni y al seleccionador español Luis De La Fuente y el centrocampista de La Roja Rodri.

En el evento participaron, en calidad de presentadores especiales, el tenista serbio Novak Djokovic, el exjugador inglés Rio Ferdinand, la estrella de la NBA Kevin Durant y la leyenda de la NFL Tom Brady, además del comediante Kevin Hart y el rapero Travis Scott.
Leo Messi fue el más aplaudido por el público y los cánticos hasta llegaron a interrumpir sus declaraciones.

«Lo de esa foto es una locura porque, bueno, en la vida es difícil hacerse una foto con un bebé y luego enfrentarlo en una Copa del Mundo. La verdad que es una locura. Es uno de los mejores del mundo en este momento, sin duda, y le deseo muchísima suerte porque va a ser el bien del Barcelona también».

FOTÓGRAFO JOAN MONFORT. 


El fotógrafo Joan Monfort llegó a la sesión con una bañera de plástico azul. La idea se le había ocurrido la noche anterior, mientras bañaba a su propia hija.

No sabía que estaba construyendo una profecía.

Era 2007. Messi tenía 20 años y llegó al vestuario visitante del Camp Nou con su timidez de siempre. Ahí estaba el bebé: Lamine Yamal, cinco meses, ojos grandes, espuma en el pecho. Un patito de goma rompió el hielo. Messi se relajó. El obturador sonó.

La foto durmió dieciséis años en un cajón.

La despertó el padre de Lamine, Mounir Nasraoui, en julio de 2024, con cuatro palabras que pararon el mundo: “El comienzo de dos leyendas.”

Nadie en ese vestuario imaginó que el bebé también sería del Barça. Que también volvería loco al planeta. Que la imagen ya no era un recuerdo: era el capítulo uno de una historia sin terminar.

Ahora el patito de goma tiene nuevas alas.

España y Argentina juegan la final del Mundial 2026. El 19 de julio, en Nueva York. Y Lamine ya habló: “He crecido un poco, y creo que Leo también. Me encantaría enfrentarme a Messi en una final del Mundial.”

El niño que no podía tenerse en pie va a intentar tumbar al hombre que lo sostuvo.

Eso no lo escribe nadie. Eso solo lo escribe el fútbol. (Cortesía de agencias).

No hay comentarios:

Publicar un comentario