En Honduras continúan registrándose graves y alarmantes ataques de perros de la raza pitbull a la población, lo que ha reavivado con fuerza el debate nacional sobre la tenencia responsable de mascotas y la necesidad de aplicar regulaciones estrictas para animales potencialmente peligrosos.
En las últimas semanas de septiembre de 2026, la frecuencia de estos incidentes ha generado una profunda consternación colectiva debido a la severidad de las consecuencias.
En septiembre, un adulto mayor perdió la vida en una populosa colonia capitalina tras ser atacada repetidamente por su propio perro. En el norte de Honduras una niña sufrió un feroz ataque y un adulto mayor sobrevivió por "un milagro".

























