El expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, ha declarado en múltiples ocasiones que su fe en Dios aumentó considerablemente durante su reclusión en Estados Unidos.
Tras ser sentenciado y posteriormente liberado mediante un indulto otorgado por DonaldTrump presidente de los Estados Unidos, el exmandatario ha expresado que esa experiencia lo transformó espiritualmente, afirmando que aprendió que "Dios nunca nos deja solos"
El expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, compartió el domingo 12 de julio del año 2026 un mensaje en el que reflexionó sobre los cambios que ha experimentado su vida, luego de permanecer cuatro años preso en cárceles de los Estados Unidos por deltos de narcotráfico de Honduras, y que fue indultado por Donald Trump presidente de los Estados Unidos.
A través de una publicación en redes sociales, el exmandatario afirmó que el tiempo vivido le permitió comprender que la vida puede cambiar de manera inesperada y que las dificultades representan pruebas que ponen a examen la fortaleza de las personas.
«Hoy, a dos semanas de mi regreso a casa, pienso en cómo de repente la vida cambia sin pedir permiso», expresó Hernández, al señalar que las circunstancias pueden modificar los planes, las prioridades e incluso la manera de ver la vida.
En su mensaje, sostuvo que todas las personas enfrentan momentos difíciles, como enfermedades, la pérdida de seres queridos, problemas económicos, desempleo o situaciones que consideran injustas.
Según el exgobernante, no siempre es posible decidir lo que ocurre en la vida, pero sí la actitud con la que se enfrentan las adversidades. En ese sentido, afirmó que cada persona tiene la capacidad de impedir que un episodio difícil defina el resto de su historia.
Hernández también recordó el momento en que fue trasladado fuera del país para enfrentar un proceso judicial en Estados Unidos, situación que calificó como un destierro y una injusticia.
El exmandatario aseguró que durante ese proceso mantuvo su confianza en Dios y reiteró su postura de que es inocente. «Estoy en libertad porque soy inocente. La verdad ha prevalecido», manifestó.
Asimismo, señaló que los años vividos fuera de Honduras fortalecieron su carácter y le enseñaron que la verdadera fortaleza consiste en levantarse después de cada caída, sin importar cuántas veces sea necesario.
Durante su reflexión, Hernández envió un mensaje a quienes atraviesan situaciones difíciles, exhortándolos a no perder la esperanza y a continuar avanzando, aunque sea paso a paso.
«Muchas veces las personas más fuertes no son las que nunca sufrieron, sino las que, aun con el corazón cansado, decidieron seguir adelante», expresó.
El expresidente concluyó su mensaje citando el versículo bíblico Isaías 40:31: «Pero los que confían en el Señor renovarán sus fuerzas; volarán como las águilas; correrán y no se fatigarán, caminarán y no se cansarán», como una muestra de la fe que, según dijo, lo sostuvo durante los momentos más difíciles de su vida.


























