Honduras enfrenta un brote de sarampión tras más de 20 años sin registrar casos, contabilizando al menos seis contagios importados. Las autoridades han establecido cercos epidemiológicos (principalmente en Cofradía y las Islas de la Bahía en el nortedeHonduras) y exigen el uso de mascarillas en escuelas afectadas.
El sarampión es una enfermedad viral respiratoria extremadamente contagiosa. Se transmite fácilmente por el aire cuando una persona infectada tose o estornuda. Los síntomas incluyen fiebre muy alta, tos, secreción nasal, ojos rojos (conjuntivitis) y un sarpullido característico (pequeñas manchas rojas) que suele comenzar en la cara y extenderse por todo el cuerpo.
La Secretaría de Salud de Honduras (SESAL) ha implementado medidas urgentes para contener la propagación:
Vacunación gratuita: La vacuna contra el sarampión es la medida más efectiva. En Honduras se utiliza la vacuna SRP (Sarampión, Rubéola y Parotiditis), la cual se aplica a los niños de 12 y 18 meses de edad. El gobierno insta a los padres a llevar a los niños de 1 a 10 años que no tengan ninguna dosis a los centros de salud.
Prevención: Autoridades educativas y de salud recomiendan el uso de mascarillas en áreas donde se han detectado contagios, lavado frecuente de manos y aislamiento si una persona presenta síntomas.
Como medida preventiva ante el riesgo de propagación del sarampión, la Dirección Departamental de Educación de Cortés en el norte de Honduras dispuso el uso obligatorio de mascarillas en todos los centros educativos del sector de Cofradía a partir de lunes 20 de julio del año 2026.

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